domingo, 10 de julio de 2011

Enchanted ~ 1O.

Me sentía lo peor, me sentía un cobarde, tal vez que pensaba de mí ahora, temía que no me quisiera ver más, si quería una oportunidad, era esa, y la perdí, como el tonto que soy.
-Joseph, ¿no has llamado a Demi?- Genial, ahora mi hermano me refriega en la cara lo imbécil que fui. Comí las cucharadas de mi leche con yoghurt más fuerte. La frustración que tenía llegaba al universo.
-No.-
-Deberías hacerlo, han pasado tres días de la última vez que estuviste con ella. Tenía pensado invitarla a la fiesta que le haremos a Kevin, sería genial que se conocieran, ¿no? Además-
-¡CÁLLATE!- me miró con sobresalto, luego, su mirada de indiferencia, si no arreglaba esto ahora sabía que me ganaría mínimo una semana sin que mi hermano me dirigiera palabra. -Lo siento, pero sabes, no entiendo por qué ahora quieres que llame a Demi, si antes te asqueaba que me acercara a ella-
-Me di cuenta que tal vez si estás siendo sincero, ahora-
-No sé si es el momento, Nick-
-Créeme que lo es, si dejas pasar un día de más, puede que te arrepientas, además, ella te necesita-
-¿Qué?- No  sabía que bicho le había picado a mi hermano, ahora poco menos me arreglaba una cita con Demi él mismo, además, ¿para qué me necesitaría ella? ¿para que le rompa el corazón?.
-Lo único que puedo decirte, es que, por favor, la cuides de Trace.- Levantó sus platos, dejándolos en el lavavajillas y se fue.




-¿Qué mierda hiciste?- Había llegado como pude, y me abrió exactamente la persona que menos deseaba ver, pero con la que tenía que encontrarme.
-¿Qué quieres?-
-¡¿QUÉ MIERDA LE HICISTE A DEMI?!- Lo empujé, entré a la casa y cerré la puerta. Si quería discutir esto, tendría que ser de la manera correcta. Mi corazón latía a mil por segundo y no era necesariamente por emoción.
-No hice nada que ella no haya querido- dijo en un tono tan... pervertido, que por un momento el asco borró mi enojo. -¿Qué acaso tú no quisiste nada con ella la otra noche, o no pudiste, Jonas?.-
-Cállate- tenía mis puños apretados, sentía una furia tremenda en mi interior, que se iba convirtiendo en un sudor desesperante, no quise mirarlo a la cara.
Sentí a alguien entrar desde el patio, acercándose a la sala en dónde estábamos. Era ella. Iba hojeando un cuaderno cuando se dio cuenta de que yo estaba ahí, sólo me miró, fui hacia ella, haciendo a Trace a un lado de un sólo empujón, "Demi" dije patéticamente, y la abracé. Ella hizo todo lo contrario a lo que yo creía que haría, rodeó mi cuello con sus brazos y acomodó su cara entre mi hombro y mi cuello. Cuando sentí su respiración en mi piel me estremecí por completo, ¿de qué más era capaz esta chica? Con sólo pensar en ella me volvía loco.
-Perdóname-
Se separó de mí, quedando yo parado en la nada como un idiota.
-¿Por qué debería perdonarte? No me has hecho nada malo- contestó sonriendo.
Y me acordé de la razón por la que había venido, me di vuelta rápidamente pero Trace ya no estaba ahí. Ella observó mis ojos llorosos, se acercó a mí preocupada.
-¿Qué sucede, Joe?-
-¿Qué te hizo Trace?- Se abrazó a sí misma, como tratando de protegerse. -¿Qué te hizo?- dije tomándola de los hombros, a lo que ella reaccionó dando un paso atrás, soltándose. La desesperación me consumía más y más.
-Nick te lo dijo... ¿no?- su mirada era tan triste, sea lo que sea que le haya hecho, lo mataría por eso.
-Me dijo algo, pero no tengo idea de qué pasó contigo- no paraba de moverme, en cualquier momento explotaba. Me tomó de la mano, entrelacé nuestros dedos, necesitaba estar más cerca de ella, de cualquier forma. Salimos por la puerta principal, "vamos a caminar" fue lo único que me dijo. 
Caminamos sin hablar, sólo con nuestras manos unidas, hasta llegar a un parque, habían algunas familias, niños jugando, parejas abrazadas o besándose. Buscamos un lugar despejado y nos sentamos sobre el pasto, nos llegaba un poco de sombra, pero el calor no se iba, aunque no era un calor agobiante, era un aire tibio. Al principio nos sentamos de piernas cruzadas uno frente al otro, ella empezó a jugar con el pasto, sacándolo y dejándolo caer otra vez. "¿Qué?" dijo sonriente al notar que no despegaba mi vista de ella. Sólo mostré una tímida sonrisa, pero no pude evitar volver al tema de antes, del principio.
-¿Me dirás que pasó?- Ella suspiró, giró un poco para acomodarse, estiró sus piernas, yo repetí su acción, quedando a su lado. Y me contó todo, con cada palabra esa alegría de sus ojos se desvanecía, y de nuevo, mi enojo se acumulaba más y más. Cuándo terminó, se quedó mirándome, no encontraba palabras para describir lo que sentía, no sabía que podía decirle después de lo que me contó, tomé su barbilla depositando un beso en su frente, y la rodeé con un brazo, de a poco nos fuimos recostando hasta quedar ambos tendidos en el suave pasto que crecía verde, su cabeza en mi pecho, y sus manos en mi estómago. Otra vez la paz volvía, ella tenía esa cosa especial que me encantaba, la miré, ella me sonrió y yo le devolví el gesto, la acerqué más a mí, con mi mano en su espalda. Quería olvidarme de todo por un rato, pero el miedo volvía, no quería hacerla sufrir, no quería hacer lo mismo de siempre, lo que todos me advertían, lo que todos sabían que haría. Yo solo quiero que ella esté bien, pero la quiero junto a mí.



sábado, 9 de julio de 2011

Enchanted ~ O9.

Por qué, si todo iba bien. Eran alrededor de las 9:00 de la mañana, no pude dormir más, aunque mi cuerpo lo quisiera, mi mente estaba hecha un lío. A pesar de todo, fue hasta ahora el mejor momento de todo lo que he pasado en Los Ángeles, pero él... él quería besarme, él tomó la iniciativa para después dejarla. "¿Qué hice mal?" me preguntaba una y otra vez mientras observaba el ramo de rozas azules en un florero sobre mi escritorio, siempre habían sido especiales para mí, no tenía idea por qué, pero eran algo que reflejaban mis sentimientos.
Se abrió la puerta y mi mejor amiga se dejó ver por entre medio, con una sonrisa enorme.
-Good morning sunshine- entró con una bandeja enorme en sus manos, jugos naturales, rodajas de pan, era como un desayuno bufete. -¿Y...? -
- Está delicioso - dije tomando el jugo de naranja.
- Me refiero a cómo te fue anoche -
Si no hubiese tragado ya el jugo, lo escupo. Pero, como no puedo ganar nunca ni en mi propia historia, me atoré y tosí tanto que pensé que moriría. Era mi mejor amiga, obviamente le conté todo, cada mínimo detalle.
-¡¿SE BESARON?!- dijo atónita
- No, Miley, no...- contesté cabizbaja, jugando con mis dedos.
- Pero él quiso besarte, y si lo pensó, es porque le importas...-
-... o porque no me quiere lo suficiente. Disculpa, voy al baño-
Me lavé la cara y quedé contemplando mi reflejo en el espejo. No lograba sentirme cómoda conmigo misma, pero si ni yo misma me quería, ¿cómo podrían los demás quererme?. Que me pasaran una corona, porque me sentía la reina de los imbéciles.
Al salir, me encontré con él.
-Parece que lo pasaste excelente anoche, ¿no?. ¿Le diste al niñito el tan ansiado beso que quería? ¿O algo más?-
Me sentí atacada tan violenta y repentinamente, que, sumado a lo dramática que soy, derivó en ojos llorosos.
-¿Qué? Trace... ¿de qué estás hablando? ¿Qué, qué te sucede?- dije al borde de la desesperación.
-Sabes bien a qué me refiero, ¿no le costó nada conseguirlo, cierto?-
-¿Por qué me estás tratando así?- me sentía humillada, ofendida, pequeña a punto de ser aplastada por un monstruo gigante. Las primeras lágrimas ya brotaban, y a él no le causaba nada, él seguía mirándome altivo, orgulloso, burlón, como si disfrutara verme llorar.
-¿Por qué lloras, pequeña? ¿Quieres que te consuele?- Su mirada se transformó completamente, me miraba con un deseo que hasta con mi baja autoestima pude notar. -Demuéstrame que aún me quieres y te perdono - Me agarró fuertemente de mis caderas y empezó a besar mi cuello, yo no reaccionaba a nada, mis lágrimas recorrían mis mejillas sin parar, y mis sollozos se hacían imperceptibles.
Sentí un ruido sordo, sentí mi cuerpo libre otra vez y vi una fugaz imagen frente a mis ojos.
-Si vuelves a tocarla, otro golpe es lo mínimo que recibirás-
Trace estaba tendido en el suelo, con una mano en su boca, la que sangraba junto con su nariz.
-Nick- Dije apenas, él se acercó a mí, me abrazó por los hombres al mismo tiempo que me agarraba fuertemente de su polera.
Me llevó hasta el patio, el día estaba totalmente despejado, pero, como era temprano hacía un poco de frío. Nos sentamos, en ningún momento lo solté. Me abrazó de un modo tan tierno, me dejé acurrucar por sus brazos, escondí mi cabeza en su pecho y lloré, lloré, lloré. Hace tiempo no lo hacía así, hace tiempo no tenía a nadie que me consolara de esta forma, que sólo me aguante llorar, que no diga nada, me sentí protegida, sentí que por fin le importaba a alguien.

Enchanted ~ O8.

-Joseph- sentí un puño en mi brazo - ¡Joseph despierta! -
"Qué quieres" dije apenas, entonces me di cuenta de que mi hermano me miraba furioso, inmediatamente me di cuenta del porqué.
Me senté lo más rápido que pude, considerando que recién despertaba, ella movió su cabeza, también estaba despertando.
-Te dije que no lo hicieras-
-¿Que no hiciera qué? ¿Que nunca más hable con Demi?- dije levantándome, pasando por encima de ella.
-Nick, por favor...- dijo Miley haciendo su entrada en la escena. Tomó a mi hermano de la mano y salieron apenas.
-¿Qué le sucede?- susurró Demi, la miré y estaba refregando su ojo derecho con su mano, se veía tan adorable que me dieron unas ganas tremendas de llenarla a besos, pero no podía.
-No tengo idea- respondí mientras ella se sentaba en la cama.
-¿Quieres venir a una fiesta conmigo?- su cara cambió repentinamente
-¿Qué? ¿Cuándo?-
-Hoy, no te preocupes mi hermanito no irá, así que no habrán escándalos- sonreí.
-Pero... no estoy arreglada- dijo asombrada
-No importa porque siempre te ves hermosa- ví como se sonrojó, más adorable aún - pero si quieres arreglarte... puedo pasar por tí luego.
-Está bien- dijo sonriendo
-Bien, yo también iré a cambiarme... nos vemos- me despedí con un beso en la mejilla y salí corriendo, subí a mi auto y conducí hasta la tienda de un amigo.
-¿Me ayudas?-
-¿Para quién esta vez? ¿Otra "chica especial"?-
- No... de hecho sí, esta si es especial- observé su cara de incredulidad.
-Seguro...- 
-Bien, ¿podrías darte prisa?- decidí no insistir, últimamente, aunque debatiera por horas, nadie me creía.
-¿Rosas, o...?-
-Lo que sea, algo diferente-


Fui a mi casa, después de desarmar todo mi clóset decidí ponerme unos pantalones negros, una polera negra con diseño y una chaqueta, también negra, con mis imperdibles zapatillas blancas. Arreglé un poco mi cabello, miré la hora, había pasado poco más de hora y media, casi dos. De nuevo, fui corriendo hacia mi auto, sin antes ponerme un "toque" de perfume.


Llegué a su casa a eso de las 21:00 hrs. toqué el timbre y abrió la persona que menos quería.
-¿De nuevo aquí?-
-No, soy una alucinación. ¿Me dejas pasar?-
-¿Y para qué traes esas flores?-
-No te importa- Estaba casi seguro de que este imbécil no me dejaría pasar.
-¡JOE!- gritó Miley detrás de su hermano - ven, pasa- Trace bufó, me asesinó con la mirada y se fue.
-Gracias- sonreí
-¿Y esas flores? Oh... ¿vienes por Demi no?- dijo molestándome.
-¿Dónde está?- reímos
-Arriba, pero ¿sabes qué? mejor le digo que baje- asentí.
Luego de un rato bajó ella sola, se veía hermosa, más de lo usual, no creía que fuera posible. Traía puesto una especie de vestido negro, su pelo liso, y un bolso café. Me quedé completamente pasmado, caminé rápidamente hacia ella, estiré mis brazos bruscamente haciéndole notar las flores que le había llevado.
-Eh, toma... son para ti- sonreí- por cierto, te ves hermosa.
Sus ojos brillaban, tomó las rosas, y me abrazó.
-Tú también te ves hermoso- me miró directo a los ojos y dejó ver esa hermosa sonrisa- me gustan mucho, las rosas... azules, son mis favoritas ¿lo sabías?.-
-No, sólo, sólo quería algo especial para ti, ya sabes, tú eres... diferente, me gusta eso en ti- como en ocasiones anteriores, nuestros cuerpos se habían acercado tanto, como si estuviéramos magnetizados.
-Oh, mi hermanito- dijo Nick, bajando la escalera. Noté que Demi sólo agachó su cabeza, ninguno de los dos nos separamos del otro, yo lo miré.
-Ya nos vamos- tomé la mano de Demi alejándonos de él
-Disculpa.- dijo cuando estábamos por irnos. Lo miré, no entendí a lo que se refería, pero parecía sincero, sólo le sonreí y finalmente nos fuimos.


Registramos nuestros nombres en la lista y entramos, el lugar era grande, pero debido a la cantidad de gente que había, parecía angosto.
Al principio había un mini cocktail, sólo comimos un par de aceitunas y tomamos unos tragos suaves.
-¿Me concede esta pieza, señorita?- Estiré mi mano hacia ella con una pequeña reverencia cuando empezó a llenarse la pista, tocó mi palma con sus delicados dedos y la guié hasta el centro.
Se movía tan elegante pero al mismo tiempo con ese toque de sensualidad que me encanta en ella, nos sonreíamos de vez en cuando, pero nuestros ojos estaban siempre conectados. Sentí algo vibrar en mi bolsillo, revisé y efectivamente me estaban llamando. Ella me miró, tomó mi mano y salimos de ahí.
-Habla tranquilo, yo te espero- dijo animada. Era tan espectacular, le sonreí y fui al baño, que era el lugar dónde había menos ruido. A pesar de todo, apenas escuché, era Nick, entendí algo de mi otro hermano, Kevin, al parecer vendría. Le mandé un mensaje diciéndole que me contara luego, y volví a la fiesta. Busqué a Demi cerca de las mesas, el lugar dónde estábamos. De pronto la vi bailando con un rubio, ella se veía muy feliz... ¿él? Lo poco que vi de su cara, se la estaba comiendo con los ojos, y tenía sus manos pegadas en su cintura. Algo despertó en mí, pero esperaría un poco.
Encontré a unos amigos, nos fuimos a sentar a los sillones del otro lado del salón y nos quedamos conversando un buen rato, de pronto sentí unos brazos rodeando mi pecho y una tibia respiración en mi oído. "Hola" dijo, y al minuto se separó para plantarse a mi lado sonriendo de oreja a oreja. No pude evitar hacerlo yo también.
Otra vez, tuve que presentarla a mis amigos, a mis amigas presentes ahí también, pero no me gustaba tener que presentarla a ellos, era hermosa, y de alguna forma, ya estaba seguro de que quería que fuera solo mía. Bailamos un poco más, pero no me atreví a nada.
Fui a dejarla hasta su casa, seguramente Nicholas seguía ahí, pero ahora quería estar solo, me bajé yo primero, rodeé el auto, abrí su puerta y caminé con ella hacia la entrada.
-Gracias- dijo sonriendo, de espalda a la puerta, yo estaba frente a ella. -la pasé increíble-
Me hundí en sus ojos cafés, brillaban bajo la luna y la tenue luz de la entrada, era hermosa. Puse mi mano derecha en su mejilla, la otra en su cuello, me acerqué lentamente, ella cerró sus ojos, nuestras narices se tocaban la una con la otra. Sentía todo paz en mi interior, rocé sus labios... pero no pude. "Lo siento" dije sobre respiración, no me atreví a mirarla otra vez, me subí a mi auto y partí.



lunes, 6 de junio de 2011

Enchanted ~ O7.

"Rayos, tengo hambre". Fui a buscar una manzana a la cocina, me sentía más cómoda ahora que terminaba mi segunda semana en esta casa, en Los Ángeles, en mi nuevo hogar. Aunque me sentía como una intrusa en esta familia, siempre me han tratado bien, pero una cosa era verlos de vez en cuando, otra era vivir con ellos.
Creía estar sola, cuando escuché pasos por el living, fui a ver.
-Hola, Demi- dijo Trace con una sonrisa al verme.
Estos últimos días me había quedado en casa, y había aprovechado de hablar con él, de ponernos al día, de contarnos todo lo que habíamos vivido, él ya sabía la verdadera razón de por qué estaba viviendo con ellos, pero, igualmente, le conté todos los pormenores.
-¿Entonces, cuándo salimos?- se acercó a mí y nos sentamos en la terraza
-No lo sé, con estos días que tenemos- miré al cielo, el verano empezaba- podríamos ir a la playa- sonreí.
-No me gusta la playa- dijo cortante.
-Oh- mencioné sin mayor insistencia y con un dejo de voz. Sentí algo vibrar en mi bolsillo.
<< Hola, linda. :) Voy hacia tu casa, nos vemos. Joe. >>
Inmediatamente una sonrisa se dibujó en mi rostro, no lo veía hace días, había decidido no ir tan seguido para no molestar, ahora él venía a verme, era un encanto.
En un rato después logré escuchar el sonido del timbre, podría estar segura de que era él, abrí la puerta para confirmar mis suposiciones.
-Hola- dijo animadamente, sonriéndome
-Pasa...-lo interrumpí, abriéndole paso hacia la casa
-Hola- repitió del mismo modo, cerrando la puerta tras él, se acercó a mí y con un brazo rodeó mi espalda dejando un dedicado beso en mi mejilla. Me estremecí. ¿Por qué?. Además de ser... perfecto.
Me observó por un momento y luego tras de mí escuché una voz, de la única persona que estaba conmigo en la casa antes de la llegada de Joe.
-¿Qué haces aquí?- protestó.
-Vine a ver a mi... amiga- enfatizó- sólo vine a ver a Demi.- contestó guiñándole un ojo a Trace, que se alejó.
Eran, en realidad, pocos los días en que no lo había visto, pero hablamos y reímos como si nuestra distancia hubiese sido de un par de semanas.
Le invité algo para tomar y luego subimos a mi habitación. Miley estaba viendo a sus parientes en Nashville junto a su padre. Trace no compartía sangre con Billy, por lo que se quedó. Era raro quedarme con él, pero su padre insistió en que le tenía la suficiente confianza como para "cuidarme". No hablábamos mucho, sólo a la hora de comer, el resto del tiempo lo pasaba sola, escribiendo o puliendo mis canciones, sacando fotografías, aunque a veces me venían esos recuerdos a mi mente, en algún momento tendría que afrontar la realidad que estaba viviendo, a veces lloraba, lloraba hasta no tener más lágrimas, pero la tristeza seguía ahí, y sólo tenía una sola escapatoria... acomodé mis pulseras, haciendo como que me arreglaba el cabello, miré a Joseph y me di cuenta que sus ojos estaban posados en mi rostro. Sonreí, sin mostrar mis dientes.
Pero él seguía igual, cómo buscando algo entre mi cara, como tratando de descubrir un secreto.
-¿Qué?- reí. Él sonrió ladeando sus labios, Dios, era tan lindo, ya no podía ocultar que me gustaba, ya hablaba bastante con él, me mencionó su "amiga" hace unos momentos, pero... no creía poder realizar la idea de llegar algún día a estar con él, o alguien como él. Pero me inspiraba tanta confianza, por lo que me era fácil charlar con él, tenía, sentía un aire familiar.
-Nada, sólo... me gusta mirarte. ¿Te han dicho lo linda que eres?- ¿de verdad me estaba diciendo esto? lo único que pude hacer fue reír nerviosamente.
-Tú risa- siguió- es genial, es hermosa - Me sonrió, acercándose a mí, "excelente" me dije para mi misma, ahora me pondré roja como tomate y lo notará.
-Joe...- me miró en señal de que continuara- tú... ¿no te llevas bien con Trace?- pregunté borrando la pizca de euforia que me quedaba.
- No - dijo rápidamente - es decir, es una larga historia. Seguramente él me dará una excusa para contártela - rió sarcásticamente.
-Chicos...- dije suspirando y recostándome en la cama, un segundo después comencé a reírme como loca.
-Qué complicados ¿no?- dijo Joe imitándome y reímos juntos, recostados en mi cama. Wow. Este chico revolvía todo en mi interior.
Después de recobrar el aire por nuestras carcajadas, lo miré, aún sonriendo, pero él se me había adelantado y me observaba con una tierna sonrisa.
-Hey- me dijo con esa mirada coqueta puesta en mis ojos, tenía su antebrazo derecho apoyado en la cama, y acercó su mano izquierda a mí, acomodó mi cabello tras mi oreja, sonrió.
Ahora sí, me sentía roja como un tomate, la temperatura me había subido de pies a cabeza y en mi mente sólo estaba él.
Pero todo se esfumó y ambos nos sobresaltamos, sentándonos sobre mi cama.
-Lamento interrumpir tu conquista, niño- dijo Trace fríamente a Joseph, luego a mí -Demi, ven, tengo que hablar contigo.-
Me levanté y caminé hacia dónde estaba él, apenas estábamos lo bastante cerca me tomó de las caderas y posó fuertemente sus ojos sobre los míos.
-¿Está bien si te dejo sola?- dijo dulcemente. ¿Que si me molestaba? Siempre me dejaba sola.
-No... anda tranquilo- sonreí tomando sus manos y dejándolas a sus costados. Y me di vuelta para entrar otra vez a mi habitación. Joe estaba totalmente estirado sobre los cojines, con sus manos bajo su cabeza, mirando el techo. Por cierto, sus músculos se veían enormes, y su polera se le había subido un poco, por lo que veía sus oblicuos y su "six pack". Me quedé embobada mirándolo, me sonrió, temí que me haya descubierto en esa situación, fui hacia él y me senté en la orilla de la cama.
"Hey, déjame algo de espacio" reímos y se corrió un poco, palmeó el cubre camas insinuando que me acueste junto a él. Sólo me senté. Él se quedó mirándome.
-¿Qué?- dije riendo. El sólo esbozó una pequeña sonrisa y acomodó su cabeza en mis piernas. No supe que hacer, mis manos querían acomodarse sobre su cabello, y lo hicieron, aunque las detuve, no completamente, pero mis movimientos eran tímidos. Él de a poco iba cerrando sus párpados, y yo no podía borrar la sonrisa de mi cara, esto tal vez iba muy rápido pero en realidad, era en lo que menos pensaba. Me encantaba estar con él.

lunes, 30 de mayo de 2011

Enchanted ~ O6.

Luego de la cena, ese martes, mamá siguió invitando a Miley junto con su amiga, que ahora vivía con ella, me encantaba verla caminar por ahí, por los pasillos, en la sala, le hablaba de vez en cuando, cada vez que se me presentaba la oportunidad, aunque Nick me advirtió de no acercármele ¿cómo iba a saber él lo que yo hacía?. Además, no era problema de él, a ella igual le gustaba verme, yo lo sabía.


-Hey...- saludó con la mano Nick, atravesando el umbral de la puerta de entrada, cuando yo estaba con mis amigos Garbo y John sentados en el sofá, viendo películas de acción y comiendo hamburguesas.
-¡Hola!- gritó Miley, sonriendo, como siempre. "Hola" repetimos los tres al unísono sin mucho interés y sin despegar la vista de la T.V. -wow, chicos yo también los quiero- John rió.
-Hola- escuché su dulce voz, tan... repentinamente. Me puse de pie sin pensar en lo que hacía, con mi rostro lleno de palta y ketchup, y mi hamburguesa en la mano. La miré, y ella a mí.
-Hola- dije como hipnotizado, con sonrisa de idiota al mismo tiempo que dejaba caer mi hamburguesa.
Garbo y John, que estaban viendo hasta el más mínimo movimiento que hacía, se largaron a reír como condenados. "Mierda" dije mientras la recogía y la ponía en el plato, estaba algo molesto, había quedado como un idiota frente a Demi. Fui a la cocina y saqué algunas servilletas, empecé a limpiar mis manos y llegó ella, pero no dijo nada. Sólo la observé, sacó otra servilleta del montón y me miró directo a los ojos. "Te ayudo" sonrió y limpió parte de mi mentón y mejilla, era un verdadero desastre para comer. Sonreí.
-Joe- aparecieron mis amigos aguantando la risa, pero al vernos se detuvieron en seco. Demi se volteó rápidamente y se tropezó, yo la tomé de la cintura y me mantuve así.
-¿Qué?- dije tratando de parecer serio, indiferente.
-Nada... ¿no nos presentas a tu... amiga?- rió Garbo.
-No aquí- tomé de la mano a Demi en un acto de atrevimiento, y los dirigí hacia la sala de nuevo, cuando llegamos la vi cabizbaja y sonrojada.
No alcancé a decir palabra, Nick y Miley bajaban desde el segundo piso, buscando a Demi, supongo.
-Joseph- dijo él, serio, al ver nuestras manos entrelazadas.
La sujeté más fuerte, odiaba que mi hermanito hiciera esto.
-Ella es Demi, chicos. Es amiga de Miley- dije haciendo caso omiso a sus palabras y dirigiéndome a mis mejores amigos. -Demi, ellos son Garbo, y John- sonreí. Se saludaron.-
-¿Qué necesitas, Nicky?- él no soportaba que le dijeran así, a excepción de Miley. Si me hubiese podido matar en ese momento, lo hace.
-Quiero... decirle algo a Demi nada más- y sonrió, ella fue con él y Miley, me senté.
-Wow, te dio fuerte esta vez- mencionó Garbo sentándose a mi lado de nuevo.
-¿Qué? ¿A qué te refieres?-
- Vamos, sabes a qué me refiero. Me parece que te gusta... bastante, pero si piensas conquistarla o algo, no hagas lo mismo de siempre, por favor-
-¡¿Por qué todos me dicen lo mismo?!- grité, echando la mesa hacia atrás con mis pies.
-Si todos te lo dicen debe ser por algo ¿ no?- siguió John. - pero bueno, lo único seguro es que te gusta y bastante-
-¿Ah?- dije incorporándome. Estaba imaginando lo que podríamos ser, lo que yo podría hacer, lo que todos temían. Pero yo no era así. Entonces caí, mi nivel de torpeza aumentaba esos días, pero no por cualquier razón, sabía que era por ella, tenía algo especial... sentía un lazo especial entre nosotros. No sabía qué, pero lo sentía, sabía que existía. Sólo eso me importaba, eso, y ella.

jueves, 26 de mayo de 2011

Enchanted ~ O5.

Tal vez por fuera parecía tranquila, pero en mi interior estaba ocurriendo un verdadero terremoto, no de una mala forma, sino todo lo contrario, era de una manera diferente, que nunca sentí antes. De algún modo me las arreglé para que esas palabras salieran de mi boca.
"Es un gusto, Demi" cité en mi mente.
- Y bien... señorita - dijo aclarando su garganta - ¿qué la trae por estos lugares?
- ¿Dónde? - dije con una expresión de asombro.
- A mi casa - rió.
- ¿Te molesta que esté aquí? - mencioné algo preocupada, pero en realidad no me sentía así, para nada.
- No...- sonrió, mientras fijaba aún más sus ojos en los míos.

-¿Demi?- Volteé para ver al hermano de  este hermoso chico (aunque debo aceptar que ambos eran hermosos) - Está aquí, Miley- dijo mirando hacia el suelo y riendo, sarcásticamente.
- Bien, creo que ya conociste a Joe- mencionó Miley saliendo de la habitación en la que se encontraba hace algunos segundos.
No entendía, ambos hablaban y miraban con burla, sarcasmo, no sabía como definirlo, la verdad.
-Sí ¿qué... qué sucede?- respondí al fin recuperando el aliento con que me había dejado el conocer a "Joe", volví rápidamente mi mirada hacia atrás, dónde estaba él, que miraba serio. Miré a Nick y mi amiga otra vez.
- Nada - dijo él con esa sonrisa que no podía comprender, de nuevo.
- Nick...- mencionó al fin Joseph, caminando hacia su hermano, éste, lo imitó, y quedaron a la mitad de la distancia en la que estaban antes, quedando Miley y yo tras cada uno de ellos.
Se alejaron un poco de nosotras, y se acercaron entre ellos mientras que empezaban, al parecer, a discutir. "No quiero que lo hagas de nuevo" escuché decir al novio de mi amiga, de mi hermana. Me acerqué a ella, mientras Nick y Joe nos señalaban con las manos alternadamente.
-¿Qué sucede?- pregunté.
-¿Qué te dijo Joseph?- dijo inmediatamente, sin oír mi pregunta
-Nada, nada, se presentó... nos presentamos, ambos-
-Ah.-respondió mirándolos. Yo la imité. Nick resoplaba y Joseph se volteó yendo hacia su habitación, pero sin cerrar la puerta.
-¿Qué pasa? ¿Qué le dijiste?- insistí apenas Nick se acercó a nosotras.
-Nada.- contestó indiferente.
-¿Por qué no me contestan? ¿Qué hice?- Tal vez exageraba, pero solía hacerlo, además, el que no me explicaran el por qué de esto ¿que era lo que hice mal?
-Tú no hiciste nada, pero no me gustaría que mi hermano te lastimara, ya sabes... - observó a Miley- no tiene muy buen historial, me refiero, suele hacer lo mismo siempre y...-
-¿Qué? Sólo... nos estábamos presentando, nada más. ¿Qué creías... que íbamos a...?- Me detuve, ni yo sabía lo que creía que iba a pasar. Sólo estaba pasando.
-Mejor bajemos ¿sí?- Sugirió Miley en su dulce modo de hablar para arreglar tenciones.
-Sí- contesté cabizbaja.

Ya en la cocina, tomamos agua, pero no me atrevía a romper ese silencio incómodo con que habíamos dejado todo.
-Lo siento- le dije a Nick.
-¿Por qué?- me respondió dejando su vaso en la mesa, y con cara de sorpresa.
-No sé, por...-
- ¿Qué hacen aquí chicos?- Dijo su madre, Denise, irrumpiendo con una dulzura perceptible a millas. -¿Quieren que les prepare algo para comer?-
- No te molestes, Denise, gracias- mencionó Miley, sonriendo, como siempre.- Nos prepararemos algo nosotros mismos-
Aún con mi vaso en la mano y una sonrisa en mi cara me di vuelta. Lo que recuerdo desde ahí es que al hacerlo, choqué con algo o "alguien", derramando agua, el vaso cayó pero luego una mano lo atrapó en el aire.
-Lo siento mucho, perdón- dije casi sin aire, y luego de estirarme otra vez por mi fallido intento de no dejar caer el vaso.
-Wow, ¿tan nerviosa estás de verme?- Dijo mostrando su ahora mojada polera y riendo, al igual que yo.
-Wow, ¿Tan feliz estás de verme?- dije con esa sonrisa que llega a comerse mi cara.
-Tal vez- respondió.

sábado, 14 de mayo de 2011

Enchanted ~ O4.

Entonces fue cuando la vi posar sus ojos en los míos, mientras que sus mejillas se sonrojaban y su boca quedaba semi-abierta. Después de nuestro fallido diálogo, silencio incómodo.
- Sí, pude darme cuenta de que caíste - reí, al mismo tiempo que ahora ella me miraba ofendida - lo siento-.
"No importa" me respondió yéndose, no podía dejarla hacer eso. Se dio media vuelta y entonces tomé su mano - ¿como te llamas? - volví a sonreírle.
- D-d-d-dem-de-Demi - dijo apenas.
-¿Demi?-
- ¡Sï! - elevó la voz algo molesta y cabizbaja.
- Wow lo siento por tratar de presentarme en mi propia casa a la chica que cayó a mis pies de repente cuando abrí la puerta. Por cierto ¿qué hacías? - 
Se sonrojó más de lo que estaba y me hizo soltar su mano, la agarré de su muñeca instintivamente pero se quejó y me alejó bruscamente. "No es tu problema".
- ¿Qué no? Pero si me estabas espiando - dije en modo de exigir una respuesta.
- ¿Cómo te llamas? - Callé.
- ¿Cuál es tu nombre? - insistió. Ahora calmada.
- Joseph - respondí a ragañadientes.
- Bueno, Joseph, de hecho creo que tu hermano me invitó - 
- ¿Crees? - la interrumpí. Se fue. "Genial" pensé, qué buena presentación.
- Espera... - suspiré - Quiero hacer todo de nuevo - dije mientras la alcanzaba y me posaba frente a ella, su vista quedó en mi pecho y no la movió de ahí. No decía nada, no hacía nada, no se movía. Alzé su rostro poniendo mi mano derecha en su mentón y luego en su mejilla, le sonreí, otra vez.
- Me llamo Joseph, pero dime Joe - 
- Joe - repitió ella mientras sonreía. Esa fue la primera vez que la vi sonreír esa hermosa sonrisa. - Yo soy Demetria, puedes decirme Demi -
- Es un gusto, Demi -